CONDUCTA ASERTIVA
La conducta asertiva se basa en el respeto hacia uno mismo y el otro, en la consideración de los deseos y derechos propios y ajenos. Entendemos por asertividad la decidida voluntad de una persona de hacer valer sus derechos, de expresar sus opiniones, sentimientos, sus deseos cuando le parezca oportuno y hacerlo de un modo claro, sincero, directo, apropiado y respetuoso, sin violar los derechos de su interlocutor. La persona asertiva transmite, de manera verbal o no verbal, mensajes como: “Esto es lo que siento”, “esto es lo que opino”, “esto es lo que deseo”, sin humillar, dominar o degradar al otro.
De manera resumida podemos definir la asertividad como “la capacidad para expresar adecuadamente lo que pensamos y sentimos y la capacidad para decir no”.
DERECHOS ASERTIVOS
Todos tenemos el derecho a:
- Comportarnos asertivamente y expresar respetuosamente nuestros pensamientos, sentimientos y opiniones.
- Ser respetados por los demás, quienesquiera que sean y por muy encumbrados que estén.
- Tener necesidades y deseos y que éstos sean considerados tan importantes como los de los demás.
- Pedir (no a exigir) que los demás satisfagan nuestras necesidades, y a decidir si nosotros queremos o no satisfacer las suyas.
- Tener sentimientos de todo tipo (cansancio, alegría, abatimiento, sensualidad, ira, soledad, etc.) y a expresarlos de manera que no violen la dignidad y derechos de los demás.
- Decidir si queremos satisfacer las expectativas de los demás o si preferimos actuar de la manera que más nos convenga a nosotros, con tal de no violar los derechos de los demás.
- Formarnos nuestras propias opiniones y expresarlas libremente si nos parece oportuno.
Podríamos añadir otros derechos, como el derecho a que te den aquello por lo que has pagado, el derecho a cometer errores, el derecho a que tus parientes no te resulten simpáticos, el derecho a no reír los chistes de los demás, el derecho a decidir la frecuencia de tus visitas a familiares y amigos, etc, etc…
Estos derechos son comunes a todos los seres humanos, sin distinción de raza, religión, color, sexo, lengua, etnia y que por tanto, conllevan la obligación mutua de respetarlos.
BENEFICIOS DE LA CONDUCTA ASERTIVA
* La asertividad enriquece nuestro crecimiento personal e interpersonal.
* Nos ganamos el respeto propio y el de los demás cuando defendemos responsable y respetuosamente nuestros derechos y nos damos a conocer libre y adecuadamente a los demás. Intentar comportarse de manera que nunca se ofenda a los demás conduce generalmente a dañarnos a nosotros mismos y a los demás.
* Si sacrificamos nuestra dignidad personal y reprimimos la expresión sincera y apropiada de nuestros sentimientos, nuestras relaciones interpersonales sufren o no prosperan tanto como podrían hacerlo. Por otro lado, cuando intentamos controlar al otro a base de hostilidad, intimidación o culpabilidad, nuestras relaciones interpersonales enferman y con frecuencia, mueren.
* Las relaciones interpersonales son más auténticas y satisfactorias cuando compartimos con el otro nuestras reacciones a sus conductas y no le impedimos que comparta las suyas con nosotros.
* No hacer saber a la otra persona lo que pensamos y sentimos en nuestra relación es tan egoísta y destructivo como no prestar atención a sus pensamientos y sentimientos.
* Cuando sacrificamos nuestros derechos enseñamos a los demás a que se aprovechen de nosotros.
* Cuando nos comportamos asertivamente, manifestando a los demás cómo nos afectan sus conductas, les damos una oportunidad para modificarlas y mostramos respeto a su derecho a saber a qué atenerse con respecto a nosotros.
Publicado por: Antonio Luis Guerrero Gutiérrez
Psicólogo Especialista en Psicología Clinica
Estos derechos son comunes a todos los seres humanos, sin distinción de raza, religión, color, sexo, lengua, etnia y que por tanto, conllevan la obligación mutua de respetarlos.
BENEFICIOS DE LA CONDUCTA ASERTIVA
* La asertividad enriquece nuestro crecimiento personal e interpersonal.
* Nos ganamos el respeto propio y el de los demás cuando defendemos responsable y respetuosamente nuestros derechos y nos damos a conocer libre y adecuadamente a los demás. Intentar comportarse de manera que nunca se ofenda a los demás conduce generalmente a dañarnos a nosotros mismos y a los demás.
* Si sacrificamos nuestra dignidad personal y reprimimos la expresión sincera y apropiada de nuestros sentimientos, nuestras relaciones interpersonales sufren o no prosperan tanto como podrían hacerlo. Por otro lado, cuando intentamos controlar al otro a base de hostilidad, intimidación o culpabilidad, nuestras relaciones interpersonales enferman y con frecuencia, mueren.
* Las relaciones interpersonales son más auténticas y satisfactorias cuando compartimos con el otro nuestras reacciones a sus conductas y no le impedimos que comparta las suyas con nosotros.
* No hacer saber a la otra persona lo que pensamos y sentimos en nuestra relación es tan egoísta y destructivo como no prestar atención a sus pensamientos y sentimientos.
* Cuando sacrificamos nuestros derechos enseñamos a los demás a que se aprovechen de nosotros.
* Cuando nos comportamos asertivamente, manifestando a los demás cómo nos afectan sus conductas, les damos una oportunidad para modificarlas y mostramos respeto a su derecho a saber a qué atenerse con respecto a nosotros.
Publicado por: Antonio Luis Guerrero Gutiérrez
Psicólogo Especialista en Psicología Clinica
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